
Certificación energética en reformas: Cómo mejorar de G a A y subvenciones disponibles en Madrid
La certificación energética se ha convertido en uno de los factores más determinantes a la hora de valorar una vivienda en Madrid. No solo influye en el precio de venta o alquiler, sino que determina directamente cuánto pagarás cada mes en tus facturas de luz y gas. Si tu vivienda tiene una calificación G, estás pagando hasta 1.500 euros más al año en consumo energético comparado con una vivienda con calificación B.
En Waris Reformas, especialistas en reformas integrales en Madrid, hemos acompañado a cientos de propietarios en el proceso de mejorar la eficiencia energética de sus viviendas. La buena noticia es que nunca ha sido tan rentable invertir en eficiencia energética: las subvenciones de 2026 pueden cubrir hasta el 40% del coste de las reformas, y en algunos casos específicos hasta el 80%.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la certificación energética, qué reformas tienen mayor impacto para mejorar tu calificación, cuánto cuesta cada intervención y cómo aprovechar las ayudas disponibles en la Comunidad de Madrid durante 2026. Si estás considerando reformar tu vivienda, esta información puede ahorrarte miles de euros y aumentar significativamente el valor de tu propiedad.
Qué es la certificación energética y por qué es crucial en 2026
La certificación energética es un documento oficial que califica la eficiencia energética de un edificio o vivienda mediante una escala de letras que va desde la A (máxima eficiencia) hasta la G (mínima eficiencia). Este certificado es obligatorio desde 2013 para cualquier operación de compraventa o alquiler de inmuebles en España, según establece el Ministerio para la Transición Ecológica.
El certificado evalúa dos indicadores fundamentales: el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) que genera la vivienda anualmente. Para calcularlo, un técnico competente analiza la envolvente térmica del edificio, los sistemas de climatización, la producción de agua caliente sanitaria, la ventilación y la iluminación en zonas comunes.
Sin embargo, la urgencia de mejorar la certificación energética no es solo económica. La Directiva Europea de Eficiencia Energética de Edificios (EPBD) establece objetivos progresivos que afectarán directamente al mercado inmobiliario español:
Desde 2030, las viviendas que se pongan en venta o alquiler deberán tener como mínimo una calificación E. Esto significa que las viviendas con calificación F o G no podrán comercializarse sin antes realizar reformas de mejora energética. Para 2050, el objetivo es que todo el parque edificado alcance emisiones cero.
Actualmente, más del 70% de las viviendas españolas tienen calificaciones E, F o G según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), lo que evidencia la necesidad masiva de rehabilitación energética en los próximos años.
La escala de calificación: entendiendo las letras de la A a la G
La escala de certificación energética funciona de manera similar a la etiqueta de eficiencia de los electrodomésticos, pero con matices importantes. Cada letra representa un rango de consumo energético y emisiones, siendo fundamental comprender que la distribución no es lineal sino progresiva.
Calificación A: Representa la máxima eficiencia, con un consumo inferior al 50% de la media nacional. Son viviendas de consumo casi nulo, típicamente de nueva construcción con estándares Passivhaus o similares. En el mercado existente español, menos del 1% de viviendas alcanzan esta calificación.
Calificación B: Viviendas muy eficientes que consumen aproximadamente un 25-50% menos que la media. Incorporan aislamientos de alta calidad, ventanas de altas prestaciones y sistemas de climatización eficientes como aerotermia o biomasa.
Calificación C: Consumo un 10-25% inferior a la media. Son viviendas con buenos aislamientos, ventanas con doble acristalamiento y sistemas de climatización de eficiencia media-alta.
Calificación D: Consumo ligeramente superior a la media nacional. Viviendas que cumplen la normativa básica pero sin elementos de eficiencia destacables.
Calificación E: Es la calificación más común en España, especialmente en edificios construidos entre 1980 y 2000. Consumo moderadamente elevado con amplias oportunidades de mejora.
Calificación F: Eficiencia energética baja. Edificios antiguos con sistemas obsoletos y escaso o nulo aislamiento térmico. Consumo significativamente superior a la media.
Calificación G: La peor calificación posible. Viviendas con consumo energético muy elevado, típicamente construcciones anteriores a 1980 sin ninguna medida de eficiencia energética. Presentan pérdidas masivas de energía por falta de aislamiento, ventanas antiguas y sistemas de climatización ineficientes.
Reformas que transforman tu calificación energética: de G a A
Mejorar la certificación energética de una vivienda desde la G hasta la A requiere una intervención integral y planificada. No todas las reformas tienen el mismo impacto, y conocer qué actuaciones son más efectivas te permitirá optimizar tu inversión y maximizar las subvenciones disponibles.
A continuación analizamos las reformas con mayor impacto en la certificación energética, ordenadas por su efectividad y retorno de inversión.
Aislamiento térmico: la base de la eficiencia energética
El aislamiento térmico de la envolvente es, sin duda, la intervención con mayor impacto en la eficiencia energética de una vivienda. Las pérdidas de calor a través de fachadas, cubiertas y suelos en contacto con espacios no habitables pueden representar hasta el 35% del consumo energético total de una vivienda mal aislada.
Aislamiento de fachada mediante SATE: El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior consiste en la instalación de paneles de material aislante (EPS, lana mineral o poliuretano) en la cara exterior de la fachada, recubiertos con un mortero protector. Esta solución es la más efectiva porque elimina los puentes térmicos y protege la estructura del edificio. El coste aproximado oscila entre 80-120 euros por metro cuadrado instalado.
Aislamiento de cubierta: En viviendas unifamiliares o áticos, el aislamiento de la cubierta es fundamental, ya que hasta el 30% de las pérdidas térmicas se producen por el tejado. Dependiendo de si la cubierta es transitable o no, se pueden emplear diferentes sistemas con costes entre 40-70 euros por metro cuadrado.
Aislamiento interior: Cuando no es posible aislar por el exterior (edificios protegidos, falta de acuerdo en la comunidad), se puede optar por el aislamiento interior mediante trasdosados. Aunque reduce ligeramente la superficie útil de la vivienda, puede mejorar significativamente el confort térmico.

Sustitución de ventanas y carpinterías
Las ventanas son uno de los puntos críticos de pérdida energética en cualquier vivienda. Unas ventanas antiguas de vidrio simple y carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico pueden ser responsables del 25-30% de las pérdidas de calor en invierno y de las ganancias indeseadas en verano.
La sustitución por ventanas de altas prestaciones incluye varios componentes clave:
Doble o triple acristalamiento: El vidrio debe tener cámara de aire o gas argón entre las hojas, con tratamientos de baja emisividad que reflejan el calor hacia el interior en invierno. Un buen doble acristalamiento puede reducir las pérdidas térmicas hasta en un 50% comparado con vidrio simple.
Carpintería con rotura de puente térmico: Los perfiles de PVC o aluminio con rotura de puente térmico impiden la transmisión de temperatura entre el exterior y el interior del marco. Las ventanas de PVC suelen ofrecer mejor aislamiento térmico que el aluminio, aunque este último tiene mayor durabilidad.
Permeabilidad al aire: Las ventanas deben tener clasificación de permeabilidad clase 4 para garantizar estanqueidad adecuada.
El coste de sustitución de ventanas oscila entre 300-600 euros por metro cuadrado instalado, dependiendo del material, tipo de apertura y prestaciones del vidrio. Las subvenciones del Programa 4 Next Generation pueden cubrir hasta 180 euros por metro cuadrado de superficie acristalada sustituida.
Sistemas de climatización eficientes: aerotermia y alternativas
El sistema de climatización y producción de agua caliente sanitaria (ACS) representa aproximadamente el 50% del consumo energético de una vivienda. Sustituir una caldera convencional de gas por un sistema de alta eficiencia puede tener un impacto espectacular en la certificación energética.
Aerotermia: Es el sistema de climatización más eficiente actualmente disponible. Una bomba de calor aerotérmica puede generar hasta 4-5 kW de energía térmica por cada kW de electricidad consumida, lo que representa una eficiencia del 400-500%. Además, proporciona calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria todo el año.
El coste de instalación de un sistema de aerotermia oscila entre 8.000 y 15.000 euros para una vivienda unifamiliar, dependiendo de la potencia necesaria y si se combina con suelo radiante. Las ayudas pueden cubrir entre el 20% y 30% de esta inversión.
Calderas de condensación: Si no es viable la aerotermia, una caldera de condensación de gas puede mejorar el rendimiento un 15-20% respecto a calderas convencionales, con costes entre 1.500-3.000 euros instaladas.
Sistemas híbridos: Combinan aerotermia con calderas de gas, funcionando de manera inteligente según las condiciones climáticas y precio de la energía. Son especialmente interesantes para rehabilitaciones donde no se puede instalar suelo radiante.
Iluminación LED y otros sistemas complementarios
Aunque la iluminación representa solo un 4-5% del consumo energético de una vivienda (en espacios comunes se considera para la certificación), su sustitución por tecnología LED es una medida de fácil implementación y retorno inmediato. Las lámparas LED consumen hasta un 80% menos que las halógenas y tienen una vida útil de 25.000-50.000 horas.
Otras medidas complementarias que suman puntos en la certificación incluyen la instalación de termostatos inteligentes, válvulas termostáticas en radiadores, sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor y la integración de energías renovables como placas solares fotovoltaicas o térmicas.
Subvenciones disponibles en Madrid para 2026
La Comunidad de Madrid ofrece múltiples líneas de ayudas para la rehabilitación energética de viviendas en 2026, financiadas principalmente por los fondos europeos Next Generation. Es fundamental conocer estas ayudas antes de iniciar cualquier reforma, ya que en muchos casos requieren solicitar la subvención antes de comenzar las obras.
Programa 4 Next Generation: ayudas a viviendas individuales
El Programa de ayuda a las actuaciones de mejora de la eficiencia energética en viviendas es la línea más accesible para propietarios individuales. Los requisitos principales son:
Requisitos técnicos: La reforma debe conseguir una reducción de al menos el 7% en la demanda energética de calefacción y refrigeración, O una reducción del 30% en el consumo de energía primaria no renovable, O la sustitución de elementos de la envolvente (ventanas) que cumplan con el Código Técnico de la Edificación.
Cuantía de la ayuda: Hasta el 40% del coste de la actuación, con un límite máximo de 3.000 euros por vivienda. La inversión mínima debe ser de 1.000 euros.
Plazo de ejecución: Las obras deben estar finalizadas antes del 30 de junio de 2026. El plazo máximo para ejecutar las obras es de 12 meses desde la concesión de la ayuda.
Documentación necesaria: Certificado energético inicial (antes de la reforma) y certificado energético final (después de la reforma) que acredite la mejora conseguida, facturas de todas las actuaciones, y justificantes de pago.

Plan Rehabilita Madrid 2026
El Ayuntamiento de Madrid ha lanzado el Plan Rehabilita Madrid 2026, que subvenciona actuaciones de rehabilitación en edificios residenciales. Las ayudas cubren entre el 40% y 90% del coste de las obras según el tipo de actuación y la ubicación del edificio.
Zonas prioritarias: Los edificios ubicados en Zonas de Transformación Urbana (ZETU) y Zonas de Impulso de Rehabilitación Energética (ZIRE) tienen mayores porcentajes de subvención.
Actuaciones subvencionables: Mejora de eficiencia energética (aislamiento, ventanas, sistemas de climatización), accesibilidad (ascensores, rampas), conservación de fachadas y cubiertas, y mejoras de habitabilidad.
Deducciones fiscales en el IRPF
Además de las subvenciones directas, el Estado mantiene para 2026 y 2027 deducciones fiscales en el IRPF por obras de mejora energética:
Deducción del 20%: Por obras que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración. Base máxima de deducción: 5.000 euros.
Deducción del 40%: Por obras que reduzcan al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o mejoren la calificación energética a A o B. Base máxima: 7.500 euros.
Deducción del 60%: Para rehabilitación energética de edificios completos. Base máxima: 15.000 euros, con posibilidad de aplicar el exceso en los cuatro ejercicios siguientes.
Programa Renove de ventanas
Específicamente para la sustitución de ventanas, existe el Programa Renove que ofrece hasta 180 euros por metro cuadrado de superficie acristalada sustituida, siempre que las nuevas ventanas cumplan con los valores de transmitancia térmica y permeabilidad exigidos.
Presupuestos orientativos y retorno de inversión
Para planificar correctamente una reforma energética, es fundamental conocer los costes aproximados de cada intervención y el retorno de inversión esperado. A continuación presentamos presupuestos orientativos para una vivienda tipo de 80-100 m² en Madrid:
Aislamiento SATE en fachada: 6.000-10.000 euros (80-100 m² de fachada). Con subvención del 40%: coste neto 3.600-6.000 euros. Ahorro energético estimado: 400-600 euros/año. Retorno de inversión: 6-15 años.
Sustitución de ventanas: 4.000-7.000 euros (15-20 m² de ventanas). Con ayudas Renove: coste neto 1.300-3.400 euros. Ahorro energético estimado: 200-350 euros/año. Retorno de inversión: 4-17 años.
Instalación de aerotermia: 9.000-13.000 euros. Con subvención del 25%: coste neto 6.750-9.750 euros. Ahorro energético estimado: 600-900 euros/año. Retorno de inversión: 8-16 años.
Reforma integral de eficiencia energética: Para conseguir una mejora de G a A o B, combinando aislamiento, ventanas y aerotermia, la inversión total puede oscilar entre 20.000-35.000 euros. Con todas las ayudas disponibles, el coste neto puede reducirse a 12.000-21.000 euros, con ahorros anuales de 1.200-1.800 euros.
Proceso paso a paso para mejorar tu certificación energética
Conseguir una mejora significativa en la certificación energética requiere seguir un proceso ordenado que garantice el acceso a las subvenciones y el cumplimiento de todos los requisitos normativos.
Paso 1: Obtener el certificado energético inicial. Contrata a un técnico competente para que realice la certificación energética de tu vivienda en su estado actual. Este certificado es imprescindible para solicitar las ayudas y debe estar registrado en el organismo competente de la Comunidad de Madrid. Coste aproximado: 150-250 euros.
Paso 2: Consultar con profesionales especializados. Antes de decidir qué reformas realizar, es recomendable consultar con una empresa especializada en rehabilitación energética que pueda realizar un estudio técnico y económico de las diferentes opciones. En Waris Reformas ofrecemos este servicio de forma gratuita, analizando tu vivienda y presentando un plan de actuación optimizado.
Paso 3: Solicitar las ayudas antes de iniciar las obras. Es fundamental presentar la solicitud de ayudas ANTES de comenzar las reformas. El procedimiento de concesión funciona por riguroso orden de presentación hasta agotar los fondos disponibles. La documentación se presenta telemáticamente a través de la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.
Paso 4: Verificar requisitos de licencias. Dependiendo del alcance de la reforma, puede ser necesario obtener licencias o declaraciones responsables según la normativa OLDRUAM. Una empresa profesional te asesorará sobre estos trámites y se encargará de la gestión administrativa.
Paso 5: Ejecutar las obras con profesionales cualificados. Las reformas energéticas requieren conocimientos técnicos específicos y precisión en la ejecución. Un mal aislamiento o una instalación deficiente de ventanas pueden anular completamente los beneficios esperados. Trabaja siempre con empresas que ofrezcan garantías sobre los resultados.
Paso 6: Obtener el certificado energético final. Una vez finalizadas las obras, se debe realizar un nuevo certificado energético que acredite la mejora conseguida. Este certificado es imprescindible para justificar las ayudas ante la administración.
Paso 7: Justificar las ayudas. En un plazo máximo de tres meses desde la finalización de las obras, debes presentar toda la documentación justificativa: certificados inicial y final, facturas detalladas, justificantes de pago, memoria fotográfica del antes y después, y declaración responsable de no haber recibido otras ayudas incompatibles.
Paso 8: Cobro de las ayudas. Una vez validada toda la documentación, la administración procederá al pago de la subvención, que generalmente se realiza en un plazo de 1-3 meses desde la justificación completa.
¿Merece la pena invertir en eficiencia energética en 2026?
La respuesta es rotundamente sí, especialmente en 2026, por la confluencia de varios factores favorables:
Ahorro económico inmediato: Las facturas de energía se reducen desde el primer mes tras la reforma. Con los precios actuales de la electricidad y el gas, el ahorro puede superar los 1.500 euros anuales en viviendas que pasan de G a B.
Subvenciones históricamente altas: La disponibilidad de fondos Next Generation hace que las ayudas sean más generosas que nunca. Es el mejor momento para aprovechar estas oportunidades, ya que los fondos europeos tienen fecha de caducidad (30 de junio de 2026 para finalizar obras).
Revalorización del inmueble: Una vivienda eficiente se vende más rápido y a mejor precio. La diferencia en el mercado entre una vivienda G y una B puede superar el 15-20% del valor total.
Mejora del confort: Más allá del dinero, una vivienda bien aislada y con sistemas eficientes ofrece una temperatura estable todo el año, elimina humedades, reduce ruidos y mejora significativamente la calidad de vida.
Obligación normativa inminente: Recordemos que desde 2030 no se podrán vender ni alquilar viviendas con calificación F o G. Adelantarse a esta obligación te permite planificar la reforma con calma y aprovechar las ayudas actuales, evitando la saturación de demanda y subida de precios que se producirá cuando se acerque el plazo.
Contribución medioambiental: Reducir el consumo energético de tu vivienda contribuye directamente a la lucha contra el cambio climático, reduciendo las emisiones de CO₂ y el consumo de combustibles fósiles.
Casos de éxito: reformas reales en Madrid
En Waris Reformas hemos ejecutado numerosos proyectos de mejora energética en la Comunidad de Madrid. Un caso representativo es el de una vivienda de 95 m² en Rivas Vaciamadrid, construida en 1978, que partía de una calificación G.
Las actuaciones realizadas fueron: instalación de SATE en toda la fachada con 8 cm de EPS, sustitución de todas las ventanas por PVC con doble acristalamiento bajo emisivo, instalación de sistema de aerotermia para calefacción, refrigeración y ACS, y sustitución completa de luminarias por tecnología LED.
Inversión total: 28.400 euros. Ayudas obtenidas: 11.200 euros (subvención directa más deducción fiscal). Coste neto: 17.200 euros. Certificación final conseguida: B. Ahorro energético anual: 1.640 euros. Retorno de inversión neta: 10,5 años. Revalorización estimada de la vivienda: 35.000 euros.
Este ejemplo demuestra que, con una planificación adecuada y aprovechando todas las ayudas disponibles, la inversión en eficiencia energética es altamente rentable tanto desde el punto de vista económico como patrimonial.
Conclusión: tu momento es ahora
Mejorar la certificación energética de tu vivienda de G a A es un objetivo ambicioso pero perfectamente alcanzable en 2026. La combinación de subvenciones generosas, beneficios fiscales y la creciente conciencia sobre eficiencia energética crea el escenario perfecto para acometer estas reformas.
En Waris Reformas te acompañamos en todo el proceso: desde el estudio inicial y la tramitación de ayudas hasta la ejecución de las obras y la obtención del certificado final. Nuestro equipo de profesionales tiene amplia experiencia en rehabilitación energética y conoce todos los requisitos técnicos y administrativos para garantizar el éxito de tu proyecto.
No esperes a que la normativa te obligue a reformar. Adelántate, aprovecha las ayudas disponibles en 2026 y disfruta de una vivienda más confortable, más valiosa y mucho más económica de mantener. Contacta con nosotros para una consulta gratuita y descubre cuánto puedes ahorrar mejorando la eficiencia energética de tu hogar.
Para más información sobre nuestros servicios de reformas integrales y rehabilitación energética, llama al +34-910-100-444 o escríbenos a comercial@waris.es. Estamos en C/ Joaquín Sorolla 56, Rivas Vaciamadrid, y trabajamos en toda la Comunidad de Madrid.
Preguntas frecuentes sobre certificación energética y reformas
¿Cuánto cuesta mejorar la certificación energética de G a A?
El coste de mejorar una vivienda de 80-100 m² desde la calificación G hasta la A oscila entre 20.000 y 35.000 euros, incluyendo aislamiento SATE, cambio de ventanas y sistema de aerotermia. Con las subvenciones disponibles en 2026, el coste neto puede reducirse a 12.000-21.000 euros, dependiendo de las ayudas obtenidas. El retorno de inversión suele producirse en 8-15 años a través del ahorro en facturas energéticas, sin contar la revalorización del inmueble.
¿Es obligatorio tener certificación energética para vender o alquilar?
Sí, desde 2013 es obligatorio disponer de certificado de eficiencia energética para cualquier operación de compraventa o alquiler de viviendas en España. El certificado debe estar registrado en el organismo competente de la Comunidad de Madrid. Además, desde 2030 las viviendas con calificación F o G no podrán venderse ni alquilarse sin realizar previamente reformas de mejora energética. Las multas por no disponer del certificado pueden oscilar entre 300 y 6.000 euros según la gravedad de la infracción.
¿Qué reforma tiene mayor impacto en la certificación energética?
El aislamiento térmico de la envolvente (fachadas y cubiertas) es la reforma con mayor impacto en la eficiencia energética, pudiendo mejorar la calificación entre 1 y 3 letras. Le sigue la sustitución del sistema de climatización por aerotermia u otros sistemas de alta eficiencia, que puede aportar otras 1-2 letras de mejora. La combinación de ambas actuaciones junto con la renovación de ventanas permite alcanzar mejoras de hasta 5-6 letras, pasando de G a B o incluso A en las condiciones más favorables.
¿Puedo solicitar las ayudas después de hacer la reforma?
No, es fundamental solicitar las subvenciones ANTES de iniciar las obras. La mayoría de programas de ayudas, incluido el Programa 4 Next Generation y el Plan Rehabilita Madrid, exigen que la solicitud se presente con anterioridad al inicio de la reforma. Si comienzas las obras antes de solicitar las ayudas, perderás el derecho a la subvención. Tampoco son subvencionables las reformas ya finalizadas antes de la fecha de publicación de la convocatoria de ayudas. El proceso correcto es: certificado inicial, solicitud de ayudas, ejecución de obras, certificado final y justificación.
¿Cuánto se tarda en tramitar y cobrar las subvenciones?
El proceso completo desde la solicitud hasta el cobro de las ayudas puede prolongarse entre 6 y 12 meses. La concesión de la subvención suele resolverse en 2-3 meses desde la presentación de la solicitud completa. Las obras deben ejecutarse en un plazo máximo de 12 meses desde la concesión. Una vez finalizadas, tienes 3 meses para presentar toda la documentación justificativa. El pago de la ayuda por parte de la administración se realiza habitualmente en 1-3 meses tras validar la justificación. Es importante tener capacidad de financiación propia, ya que las ayudas se abonan a posteriori salvo casos excepcionales de anticipos.





